¿Cuántas veces te has propuesto empezar a hacer ejercicio?

¿mejorar tu alimentación para verte mejor o para rendir mejor en el trabajo y nunca lo haces?

Tendemos a postergar indefinidamente las cosas que nuestra mente percibe como un cambio drástico, o un cambio que implica que nuestro cuerpo y nuestra mente se adapte a “algo” que desconocemos y que además amenaza con sacarnos de nuestra zona de confort. Esa zona en la que nos encontramos cómodamente sentados en el sillón disfrutando de comidas “chatarra” y viendo maratones interminables de series en la TV.

Por lo tanto, es importante que esta vez antes de iniciar tengas una estrategia para poder continuar y mantenerte motivado hasta llegar a la meta.

Así que: ¡si estas listo para hacer un cambio positivo en tu vida! te sugiero la siguiente estrategia:

¡Lo primero es ponerte una meta grande! ¡Una meta que te asuste tan solo de pensarlo!

Y la razón por la que es mejor tener una meta grande es porque: si te pones una meta muy fácil de alcanzar, cuando llegues te quedaras preguntándote ¿y ahora qué? Y lo más común es que una vez alcanzada la meta “fácil” regreses a tus hábitos de antes.

Ahora esa meta “fácil” la llamaremos un objetivo intermedio, que es tan solo una meta de preparación de camino al gran sueño, cumplirla te hará sentir motivado de que vas en el camino correcto.

Por ejemplo, cuando te propones correr una maratón de 42.195 kms, las metas intermedias de 5kms, de 10kms y de 21kms en lugar de ser la meta serán solo escalones en tu camino a la cima.

Cuando la meta es grande y estimas que te llevara un periodo considerable de tiempo alcanzarla te verás en la necesidad de hacer cambios importantes en tu vida, cambios a largo plazo que te ayudaran a mejorar tus hábitos.

Y estos nuevos hábitos te ayudarán además de en el ejercicio y en tu alimentación en otros aspectos de tu vida como levantarte temprano, ir a la cama más temprano, comer mejor para sentirte con más fuerza.

Ya que tienes el sueño, ahora viene la parte más divertida que es: ¡soñarlo!

Y con esto me refiero a que comiences a planear cómo lo vas a hacer: seleccionar a tu equipo de trabajo, o buscar un plan de entrenamiento y de alimentación que se ajuste a tus necesidades, ver que cuentas con el equipamiento necesario para iniciar el camino.

Aquí es donde plantear objetivos reales y alcanzables es importante: al realizar una prueba de esfuerzo podrás determinar las zonas y el nivel de esfuerzo al que debes de entrenar, allí mismo te podrás dar cuenta de los tiempos a los que debes de aspirar en ese primer objetivo. La prueba también te ayudara a saber la distancia con la que puedes iniciar.

¡En este punto vas a ponerle fecha a tu sueño! Y así mismo irás trazando las fechas de los objetivos intermedios.

Este es un periodo ideal para soñar, para imaginar que lo logras, para enamorarte de tu proyecto y decir: ¡esto es lo que yo quiero hacer ahora mismo en mi vida!

Ahora ya tienes una fecha para completar tu sueño, tienes un plan para llegar, con metas intermedias alcanzables lo que sigue es muy sencillo: ¡INICIAR!

Esto quizá sea más difícil de lo que suena por eso te voy a dar un consejo: respira hondo y al exhalar di ¡hoy es mi día, mi sueño inicia en este momento! ¡Y ponte las zapatillas y salte a correr, o a nadar o a lo que sea que estés soñando!

Puedes también pasar por la alacena y tirar a la basura todos esos antojos que has comprado y decir no más! Este ya no soy yo.

Esa pequeña acción detonara una cadena de acciones y verás que ya estás en camino a cumplir tu sueño y de paso a mejorar tu salud y tus hábitos.

Tip: asegúrate de tomar una fotografía de ti en ese primer paso esto te ayudara a siempre recordarte de dónde vienes y en el futuro para darte cuenta lo lejos que has llegado.

Además de la fotografía es importante que lleves un diario, ya sea escrito a mano o en tu móvil en el que anotes lo que has hecho, las sensaciones después de cada día, o después de cada entrenamiento. Esto te ayudara a medir tu progreso sabiendo bien, porque esta escrito, lo que has hecho y lo que no.

Asegúrate que este diario inicie con tu mantra personal, esas palabras que te quisieras decir a ti mismo para animarte a tope! Te comparto mi mantra personal que esta escrito en el espejo de mi baño y lo veo todos los días para recordarme que: ¡HOY ESTÁS VIVO PARA LUCHAR UN DÍA MÁS!

Ahora viene la mejor parte, porque algún día el estrés, el cansancio te impedirá cumplir con tu entreno del día, ese día basta con que veas tu foto de inicio tu diario de entrenamiento y tu mantra y será mas que suficiente para darte cuenta de que no es tiempo para rendirte.

Recuerda que hacer ajustes en el camino no es fallar a tu meta, es ajustar tu meta a tu vida, haz los ajustes que sean necesarios siempre y cuando no renuncies a tu sueño, quizá lo aplazas unas semanas, pero no renuncias.

¡Y venga vamos con todo! ¡Tú puedes!

¡Cuéntanos en nuestras redes cuál es tu siguiente reto!

 

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