¿Sabías que mejorar tu pisada te puede ayudar a correr mas rápido y a evitar lesiones?

Mejorar tu pisada es mucho mas fácil de lo que imaginas, ¡aquí te dejamos algunos consejos que te pueden ayudar!

Nuestro objetivo es ayudarte a tratar de hacer más eficiente tu pisada al correr y en esta entrega buscaremos explicarte cómo hacer contacto al pisar el suelo de forma más suave y fluido ya que, el golpear con fuerza el piso, retrasa tu transición al siguiente paso y aumenta el riesgo de fracturas por sobrecarga.

Para ayudarte a suavizar tu pisada al contactar contra el suelo y mejorar tu postura al correr te dejamos los tips de postura que más nos gustan:

1. Correr con la cabeza erguida y con los músculos del cuello y de los hombros relajados. Tu mirada debe de ir siempre al frente.

BENEFICIOS: ¡La cabeza y los músculos de la cara relajados te permiten sonreír! La cabeza erguida te permite tener las vías respiratorias abiertas y una respiración mas relajada y con mayor flujo de aire (ojo aquí consultar doctor, porque lo que va a los pulmones es oxígeno, pero lo que entra por la nariz es aire) a los pulmones. Y una mejor oxigenación te permitirá aguantar mas kilómetros mientras disfrutas corriendo.

NO HACERLO PUEDE CAUSAR: cuando corres con la mirada hacia abajo llevas el peso de tu cabeza también hacia abajo y esta posición pone tensión en los músculos del cuello y cambia tu centro de gravedad. Afecta tu longitud de zancada además de restringir las vías respiratorias y reducir el volumen de aire que respiramos.

2. El tronco superior recto con los músculos de soporte ligeramente contraídos para sostener el cuerpo en esta posición que va ligeramente hacia adelante sin doblar la cadera.

Para darnos una idea esta posición sería similar al que sostendríamos mientras hacemos una plancha en el piso, y ahora llevamos esa plancha perfecta a la posición de carrera.

BENEFICIOS: con un tronco superior fuerte podrás llevar una posición ligeramente inclinada hacia el frente, lo que te va a ayudar a que tu pisada sea más corta y más suave. Los músculos de soporte ligeramente contraídos te ayudaran a absorber el impacto de la pisada y al mantenerte en una posición ligeramente hacia adelante ayudaras a tu cuerpo a tener una transición mas fluida desde el tiempo de contacto al tiempo de despegue.

NO HACERLO PUEDE CAUSAR: doblar el cuerpo en la cadera y correr con un tronco superior débil obliga al cuerpo a compensar este cambio en el centro de gravedad. Es muy común que esta compensación se de alargando el paso hacia el frente golpeando con fuerza el suelo en la parte del talón y se incrementa el impacto en cada pisada, lo que pone en riesgo nuestra cadera y nuestras rodillas.

3. La rodilla ligeramente flexionada al frente y el pie relajado.

BENEFICIOS: el pie relajado al caer ayuda a amortiguar el impacto de la pisada, y la rodilla ligeramente flexionada nos ayuda a que el pie haga contacto en el piso con la planta del pie. El pie relajado ayuda a disminuir el riesgo de lesiones como “shin splints” o periostitis.

NO HACERLO PUEDE CAUSAR: al caer con la rodilla recta el impacto se produce en el talón y sin ninguna amortiguación. El impacto va directo a la cadera y se aumenta el riesgo de lesiones por sobre uso a largo plazo. También se alarga la zancada lo que requiere mayor esfuerzo, y aumenta el impacto en el piso.

Es importante recordar que cualquier cambio que queramos implementar en nuestra carrera debe de ser siempre un plan a largo plazo, los cambios los debemos de incorporar poco a poco y reforzarlos con ejercicios de técnica que nos ayuden a lograr un paso mas eficiente y muchos años felices corriendo.

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